Supervivencia al Desnudo
El reality extremo que se lleva adelante en los paisajes
naturales más hostiles y desafiantes de Latinoamérica. Los jugadores,
desnudos, deben armar refugios y conseguir comida con cualquier elemento a
mano, vivir una vida primitiva, sin ayuda ni recursos. Crear vínculos y
estrategias es vital para la permanencia de los distintos concursantes.

Este
experimento se desarrolla en el Gran Chaco, la segunda selva más grande de
América del Sur, solo superada por el Amazonas. Diez participantes de la
Argentina, Colombia y México se aliarán en duplas y enfrentarán el reto de
sobrevivir por 21 días en un territorio inhóspito y salvaje como única
fuente de refugio y alimento.
En
paralelo, cada uno sorteará los dramas típicos de la convivencia entre
extraños. La nota de color es que además de las complicaciones ya
mencionadas, estarán completamente desnudos.
Diez
concursantes de Argentina, Colombia y México aceptaron unirse a uno de los
experimentos de supervivencia más desafiantes del mundo.
En la
tercera temporada de Supervivencia al Desnudo se unieron al desafío tres
jóvenes argentinos: Facundo (40) es exfutbolista, salvavidas, maestro y
psicólogo; Ana Lis (30) ejerce como paramédica y es experta en campismo; y
Estela (38) se dedica al comercio y como guía de montaña. En cada
transmisión, este tridente se destacaba entre sus competidores por su
capacidad de liderazgo, perseverancia, creatividad y fortaleza, condiciones
determinantes que les ayudan a alcanzar el máximo objetivo de llegar al
punto de rescate final.
A solo
pocos días de estrenarse esta gran aventura, TN Show habló con los
concursantes que representaron a nuestro país en Supervivencia al Desnudo.
En esta charla, los jóvenes repasaron su experiencia y contaron qué los
motivó a unirse, cuáles fueron las dificultades que atravesaron, qué
aprendieron y cómo el reality impactó en su regreso a la vida cotidiana.
¿Cómo
se puede definir esta experiencia? ¿Qué hace que una persona abandone su
vida cotidiana para embarcarse en una situación donde no sabe qué va a
pasar?
Ana Lis:
-Mi experiencia fue cruda, hostil. Fue el desafío más arduo y difícil que
hice en mi vida y se los recomiendo a todos porque es transformador
realmente.
Estela:
-Yo creo que es también un poco el poner a prueba todo lo que ya fuiste
viviendo en todos estos años y las cosas que te fueron pasando. Es como un
antes y un después meterte en un desafío así, porque todo lo que pasé tiene
sentido para llegar a este momento.
Facundo: -Yo creo que nos
gusta, compartimos la aventura de diferente forma. En mi caso particular, lo
que me estimuló fue eso, además de ser super fanático del programa y
seguirlo hace años.
¿Cómo
lidiaron con el tema del desnudo, del pudor? ¿fue natural para ustedes o les
costó al principio?
AL: -Yo
creo que la desnudez, en este caso particular, es la dificultad. Porque a
Estela o a mí nos das una remera y te hacemos una red, un filtro de agua,
una cubierta, un montón de cosas que podríamos utilizar. Entonces, el hecho
de estar desnudos puede llegar a generar algún morbo, pero, en realidad, es
el hecho de estar expuesto a mosquitos, al fuego, a sentarte en lugares que
pinchan, al sol, hay un montón de dificultad.
E: -Es que
yo creo que lo que te quitan cuando te sacan la ropa es tu humanidad, lo que
nos hace personas. O sea, los animales no se visten. Entonces es lo más
ancestral que se te ocurra. En realidad, la desnudez son segundos en que
haces un paneo, reconoces a tu compañero como un ser humano y después ya
pasa a otro plano. Más te importa no pincharte los pies, no cortarte, que no
haya ningún animal.
F: -El
equipo de filmación estaba como con botas anti-serpientes que les pasaban
las rodillas. Y yo estaba desnudo ahí, eso es el desafío. Esto te lo lleva a
otro nivel. La desnudez es estar totalmente expuesto.
¿Cuál
sería la experiencia más difícil que enfrentaron en “Supervivencia al
Desnudo”?
AL: -Lo
más difícil fue pelear con mi propia cabeza, porque esto es supervivencia y
no sabes cuándo te van a venir a rescatar. Vos todo el tiempo tenes la
posibilidad de irte. Entonces, tu cuerpo está sufriendo y tu cabeza te está
diciendo “Andate, andate, andate,” y otra parte de tu cabeza te dice,
“Quedate, quedate, quedate”. Siempre que se va uno en los programas te da
rabia, vos siempre decís que te quedarías y cosas así y cuando estás ahí
decís “Ahora entiendo por qué se van”.
¿Cómo
fue volver a la ciudad tras vivir en la selva por 21 días?
AL: -Lo
primero que comí después del desafío fue una barrita de cereal que nos
alcanzaron después de varios días. Era lo mismo que yo te de una cucharada
sopera de edulcorante y te la chupes. O sea, el sentido del gusto que yo
tenía estaba virgen, como que de vuelta nunca había probado ningún sabor. Yo
veía mi celular y lo veía enorme. Los sentidos se agudizaron tanto para
escuchar un ruidito de un bichito. A mí me impactó inmediatamente salí.
¿Recomendarían esta experiencia?
E: -Yo en
mi caso sí, porque es como algo que tenes que vivir para darte cuenta que
hay cosas que no son tan esenciales en la vida. Te pones al límite. Hay un
montón de pequeñeces en la vida normal de una persona, que se está haciendo
problemas por cosas que son tan insignificantes y ahí te das cuenta de que
la vida pasa por otro lado. Es como una bisagra, a mí me pasó así.
F: -Para
mí es una experiencia súper extrema, o sea, tenes que ser del palo. Me
parece que hay aventuras más tranqui que otra gente puede vivir y obviamente
si sos intenso y te gustan estas cosas, sí puedes. Es para cada quién, para
cada cual.
AL:
-Muchas personas a mi alrededor quieren hacer el desafío. Creo que no saben
a lo que van, pero sí creo que es una experiencia recomendable para darte
cuenta en el mundo en el que vivimos, y con todos los lujos con los que
nacemos cada uno de nosotros.
Fuente:
https://tn.com.ar/show/television/2025/02/09/los-tres-argentinos-que-participaron-en-supervivencia-al-desnudo-contaron-que-fue-lo-mas-dificil-del-reality/
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