Censura de Desnudos Artísticos
Si los proyectos legislativos prosperan, algo tan habitual como una
estatua o la pintura de un desnudo, podría exponer a un museo a una demanda
judicial.

Un informe
publicado por PEN América(Asociación Civil para la defensa de la libertad de
expresión ) , alerta sobre cancelaciones y censuras en museos
estadounidenses por motivos ideológicos vinculados , entre otros a la
desnudez
Al mismo
tiempo, indica que legisladores de distintos estados (en general, del
Partido Republicano) presentaron proyectos de ley que eliminarían las
exenciones de responsabilidad penal por exhibir material sexualmente
explícito o desnudez a menores. La encuesta se hizo entre junio y julio de
2024.
PEN
América remarca que la mera presentación de estos proyectos representa una
amenaza a la libertad artística, la libertad del público y los museos. Los
debates sobre qué es y cómo funciona la censura en los museos pueden afectar
tanto las adquisiciones de obras como las exposiciones y los programas
públicos.
La
encuesta de 2024, una iniciativa de la Asociación de Directores de Museos de
Arte (AAMD), PEN América y Artists at Risk Connection (ARC), abordó el
estado actual de la censura y la autocensura tal como lo experimentan los
miembros de la asociación. Se intentó indagar cuánta censura perciben que se
está produciendo en los museos de arte, en qué forma y por qué razón; de
dónde creen que provienen las amenazas, cómo se comparan estas tendencias
recientes con las del pasado y si las leyes estatales dirigidas a la
educación pública tienen efecto en los museos. La AAMD representa a más de
220 de los principales museos de arte de Estados Unidos, Canadá y México; la
encuesta se centró en los directores de museos estadounidenses y
respondieron 95 directivos.
El 90% de
los encuestados sostuvo que en las instituciones no existe un protocolo
escrito que regule el modo de responder a un intento de censura; esto,
agregaron, podría ser “vital” para el funcionamiento de las instituciones.
Gráfico
del informe "El horizonte de la censura"; ¿de dónde podrían provenir las
quejas sobre exposiciones de arte?
Todos los
encuestados indicaron que la censura se está agravando y que podría aumentar
en el futuro. El 41% respondió que la censura podría provenir de
funcionarios republicanos, frente al 3% que señaló a los funcionarios
demócratas; entre ambos, se ubican como “fuentes de censura” las juntas de
los museos (13%), los donantes (12%), el equipo museal (11%) y el público
(7%). Remarcaron que podía aumentar la “presión para autocensurarse” de los
curadores. Cuando se les preguntó a los directores si habían experimentado
“presión para no incluir una exposición o una obra de arte” en algún momento
u otro a lo largo de sus carreras, casi el 65% de los encuestados respondió
afirmativamente.
Casi la
mitad de los encuestados (45%) dijo haber recibido presión para no exhibir
obras de arte porque se consideraban “potencialmente ofensivas o
controvertidas” para alguien. Algunas respuestas fueron más específicas: las
quejas se centraban en algún aspecto de la vida de los artistas (26%) o
sobre el origen racial o étnico de un artista (9%). Otros directores
indicaron haber recibido presiones por parte de los miembros de la junta del
museo (15%) o de los donantes (15%). El 30% de los encuestados había
recibido cuestionamientos por obras “inapropiadas” para niños en una visita
escolar.
Entre
las "fuentes" de censura, figuran los activistas ambientalistas y
decolonialistas
Respecto
de las quejas por parte del público, se mencionaron los reclamos de
activistas ambientalistas de Just Stop Oil (que “atacaron” con pintura o
sopa obras de arte en el hemisferio norte) y Decolonize This Place (una
agrupación decolonialista). Para los directores, las quejas se podrían
ocasionar por muestras u obras “críticas” del cristianismo (30%), del
entonces (en 2024) expresidente Donald Trump (28%), del entonces presidente
Joe Biden (21%), de las fuerzas de seguridad (21%), si en las obras se
expresa apoyo al aborto (19%), por parte de un artista palestino (18%), por
parte de un artista israelí (13%), si incluyen desnudez (13%), si las obras
destacan a las personas trans (12%), si representan la esclavitud (9%) o si
las obras destacan a personas de la comunidad LGBT (4%).
Mas del
80% indicó que, si una obra de arte se retiraba debido a la raza o la etnia
del artista, o porque el artista se identificaba como LGBTQ+, esos casos se
calificarían como actos de censura. Y más del 70% de los encuestados indicó
que, si una obra de arte se retiraba debido a la postura del artista sobre
un asunto político, o porque la obra era vista como “demasiado política”,
esos casos también serían considerados censura. Sin embargo, si se retiraba
una obra de arte porque un miembro de la junta directiva la consideraba de
“mala calidad” o porque los visitantes del museo “podrían no apreciarla”,
solo el 41% y el 34% de los encuestados, respectivamente, indicaron que esto
constituiría censura.
Las
presiones para censurar, eliminar o restringir las obras de arte pueden ser
multidireccionales. Entre las conclusiones, se asegura que la censura puede
responder a diversos intereses y actores: políticos de izquierda y de
derecha, fundamentalistas religiosos y activistas.
Los cinco
hallazgos de la encuesta son los siguientes:
- 1) No
existe consenso en torno a la censura en los museos de arte;
- 2) Los
directores de museos de arte sufren presiones para censurar desde muchas
fuentes;
- 3) Las
percepciones de las amenazas futuras de censura se orientan según las líneas
partidistas (demócratas y republicanos);
- 4)
Algunas decisiones de directores caen en una “zona gris” entre la
autocensura y la curaduría, y
- 5) La
mayoría de los museos de arte actúa ante los intentos de censura de manera
improvisada, sin seguir un protocolo.
En
definitiva, el arte es un vehículo vital para el cambio social, pero en el
momento en que tiene que luchar por su propio derecho a existir en un
espacio público, la credibilidad de la libertad de una sociedad se ve
erosionada -se remarca en el informe-.
Las
comunidades necesitan el arte para prosperar, reflexionar y pensar
críticamente, y los artistas necesitan espacios para compartir sus voces con
las comunidades a las que sirven. En nuestra era política contemporánea de
guerras culturales como moneda política, muchos parecen haber olvidado estos
principios vitales y relaciones entrelazadas. El futuro del campo de los
museos de arte se beneficiará de redoblar su compromiso con los valores de
la libre expresión, en particular porque pueden verse amenazados por vientos
políticos cambiantes y nuevas presiones para censurar desde numerosas
direcciones, de formas sin precedentes”.
El informe
de PEN se dio a conocer el mes pasado, después de que en diciembre la misma
organización publicara un informe sobre el crecimiento en la cantidad de
libros prohibidos en escuelas y bibliotecas escolares de Estados Unidos.
Fuente consultada:
https://www.lanacion.com.ar/cultura/censura-en-estados-unidos-despues-de-las-bibliotecas-escolares-podria-avanzar-sobre-los-museos-de-nid10022025/ |